La mayor actualización de Cadillac en F1 hasta el momento se vio afectada por el caos del viernes

El Gran Premio de Austria de 2026 estaba marcado en rojo en el calendario de Cadillac. El equipo estadounidense aterrizó en el Red Bull Ring de Spielberg con las expectativas por las nubes tras poner en pista un masivo paquete de 10 actualizaciones en su monoplaza, el MAC-26. Sin embargo, lo que prometía ser un salto de calidad definitivo se transformó en un viernes de pesadilla, averías y banderas rojas.

Tanto Sergio «Checo» Pérez como Valtteri Bottas sufrieron severos reveses que impidieron recopilar los datos aerodinámicos necesarios. El director técnico de la escudería, Nick Chester, tuvo que salir a dar explicaciones públicas para aclarar el origen de los fallos técnicos que arruinaron el primer día de acción en la pista alpina.

Apagón eléctrico para Checo Pérez e incendio para Bottas

El garaje de Cadillac vivió momentos de máxima tensión. El coche número 11 de Checo Pérez provocó una bandera roja en la primera sesión y un coche de seguridad virtual (VSC) en la FP2. Los mecánicos llegaron a sustituir por completo la Unidad de Control Electrónico (ECU) del mexicano, pero el problema persistió.

«Fue complicado. Es un problema eléctrico que hace que el coche se corte por completo», admitió Chester. «Hemos cambiado varios componentes y seguimos trabajando contrarreloj en más piezas para intentar tener el coche listo y seguro de cara a la FP3».

En el otro lado del box, la situación no fue mucho mejor. Aunque Valtteri Bottas pudo rodar con relativa normalidad en la FP1, al inicio de la segunda práctica del viernes el fondo plano de su coche comenzó a arder en plena pista.

«Tuvimos un problema de construcción en el ensamblaje del piso del auto de Valtteri, concretamente en la parte media delantera. Eso hizo que el coche fuera demasiado bajo y tocara el asfalto, provocando ese pequeño incendio», detalló el ingeniero jefe de Cadillac.

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Fábrica al límite

Muchos analistas del paddock se preguntaban por qué Cadillac decidió no introducir en este circuito la esperada actualización de la unidad de potencia de Ferrari, especialmente considerando las altas temperaturas de Austria que suelen exigir el máximo a los motores. Chester fue contundente: el enorme paquete aerodinámico consumió hasta el último recurso disponible en la fábrica.

«Llevar una actualización aerodinámica de esta magnitud a los dos coches requirió muchísimo trabajo. Intentar introducir un cambio de motor al mismo tiempo habría sido demasiado para el equipo», confesó el director técnico, deslizando que el nuevo motor podría debutar en Silverstone o en el Gran Premio de Bélgica en Spa.

Destellos de optimismo a pesar del desastre

La ambiciosa evolución de Cadillac está centrada en rediseñar la carrocería, el piso, el difusor y el alerón trasero, todo con el objetivo prioritario de mitigar la drástica degradación de neumáticos que ha lastrado al equipo en la primera mitad de la temporada 2026.

A pesar de que las fallas mecánicas limitaron drásticamente el kilometraje de Checo Pérez y obligaron al equipo a rodar con mapas de motor conservadores, los datos limpios obtenidos por Bottas en la primera sesión invitan a la esperanza. «Por lo que podemos ver, parece un pequeño paso adelante. Pero la verdad la veremos en la clasificación tras la FP3», concluyó Chester.