El anuncio del regreso del icónico trazado de Sepang en Malasia para reemplazar la cita cancelada en Medio Oriente generó tanta alegría como sorpresa entre los fanáticos de la Fórmula 1. Sin embargo, el detalle que verdaderamente despertó curiosidad fue su denominación oficial: la prueba se disputará bajo el nombre de Gran Premio de Bahréin.
Aunque la situación geográfica del circuito cercano al aeropuerto de Kuala Lumpur resulta inconfundible, los acuerdos comerciales e institucionales mantuvieron los derechos de denominación en manos del país del Golfo. Pese a lo insólito que pueda parecer, la historia de la máxima categoría cuenta con varios antecedentes donde la geografía y el nombre oficial de la carrera tomaron caminos separados.
San Marino e Imola: El caso más emblemático
El ejemplo más famoso de este fenómeno tuvo lugar en Italia. Tras albergar el Gran Premio de Italia en 1980 mientras el trazado de Monza se encontraba en remodelación, el circuito de Imola buscó mantenerse en el calendario al año siguiente. Con Monza de vuelta, la F1 necesitó rebautizar la competencia para no duplicar nombres en un mismo país.
La solución fue tomar el nombre de la pequeña república de San Marino, ubicada a pocos kilómetros del autódromo. Con el paso de las décadas y su posterior regreso durante la pandemia, la mítica pista italiana ostenta el récord de haber albergado carreras bajo tres denominaciones distintas: GP de Italia, GP de San Marino y GP de Emilia-Romaña.
El auge de Schumacher y el “GP de Luxemburgo” en suelo alemán
Durante la década de 1990, la ‘Schumanía’ provocada por los éxitos de Michael Schumacher llevó la popularidad del automovilismo en Alemania a niveles nunca antes vistos. La demanda era tan alta que el país germano llegó a albergar dos carreras por temporada.
Mientras que Hockenheim conservaba el título de GP de Alemania y Nürburgring adoptaba el de GP de Europa, la pérdida momentánea de esos derechos en 1997 obligó a buscar una alternativa creativa. Nürburgring utilizó durante dos ediciones el nombre de Gran Premio de Luxemburgo, aprovechando la cercanía geográfica de apenas 80 kilómetros con la frontera del pequeño Gran Ducado.
El GP de Suiza que se corrió en Francia
A raíz de la tragedia de las 24 Horas de Le Mans en 1955, el gobierno suizo prohibió de manera tajante las carreras de circuito en su territorio. No obstante, el prestigio del Gran Premio de Suiza buscó mantenerse con vida en el campeonato mundial.
La solución fue cruzar la frontera y trasladar la competencia al circuito francés de Dijon-Prenois. Allí se disputó una prueba no puntuable en 1975 y posteriormente una edición oficial en 1982, recordada por ser el escenario donde Keke Rosberg logró su única victoria del año en su camino hacia el título mundial con Williams.
Bakú y la anomalía del GP de Europa en Asia
Un caso de matices geográficos particulares ocurrió en 2016 con el debut del circuito callejero de Bakú. A pesar de estar ubicada geográficamente en la región asiática del Cáucaso, la cita debutó oficialmente bajo la denominación de Gran Premio de Europa.
La etiqueta no estuvo exenta de debate entre los aficionados, acostumbrados a ver esa denominación en trazados históricos como Donington Park, Jerez o Valencia. La confusión duró poco: a partir de 2017 la carrera adoptó de forma definitiva la identidad de Gran Premio de Azerbaiyán, manteniéndose así hasta la actualidad.


