Franco Colapinto hizo historia en Miami: terminó 7° y logró su mejor resultado en la Fórmula 1

Franco Colapinto volvió a dar una muestra de carácter en la Fórmula 1. En un Gran Premio de Miami marcado por el caos, las interrupciones y una carrera cargada de tensión desde la primera vuelta, el argentino terminó 7° y consiguió el mejor resultado de su trayectoria en la Máxima.

El piloto de Alpine había cruzado la línea de meta en el 8° lugar, igualando el puesto que había alcanzado en Bakú 2024 cuando corría para Williams. Sin embargo, una sanción posterior a Charles Leclerc lo hizo avanzar una posición en la clasificación final. Con ese cambio, Colapinto subió al 7° puesto y sumó seis puntos clave para el campeonato.

El domingo en Miami tuvo todos los ingredientes de una carrera impredecible. La lluvia apareció temprano, alteró el desarrollo de la Fórmula 2 y puso en alerta a todo el paddock. La jornada también tuvo un condimento especial con la presencia de Lionel Messi en el box de Mercedes, donde incluso se lo vio conversando brevemente con Colapinto antes de la carrera.

Una largada exigente y una carrera sin margen para el error

Colapinto partía desde el 8° lugar y rápidamente entendió que la carrera iba a exigir precisión absoluta. Aunque la lluvia no cayó durante la largada, la pista estaba mucho más fría que el sábado, con una temperatura que bajó de 52° a 36°, un cambio importante para el rendimiento de los neumáticos y el comportamiento de los autos.

El argentino ganó una posición en los primeros metros y logró sostenerse en medio de un arranque muy agresivo. Incluso tuvo que defenderse en una situación límite con Lewis Hamilton, que estuvo cerca de comprometer su carrera. Colapinto resistió, evitó el contacto y se acomodó en el 7° puesto, mientras Pierre Gasly, su compañero en Alpine, comenzaba a perder terreno.

El inicio del Gran Premio fue caótico. Isack Hadjar quedó fuera tras largar desde boxes, Gasly también abandonó luego de un toque con Liam Lawson y varios pilotos se vieron afectados por incidentes, autos de seguridad y cambios constantes de estrategia. En ese escenario de desorden, Colapinto hizo exactamente lo que necesitaba: mantenerse limpio, cuidar el auto y aprovechar cada oportunidad.

Alpine apostó por la lluvia, pero Colapinto sostuvo el resultado

La estrategia de Alpine también tuvo su cuota de riesgo. El equipo estiró la detención de Colapinto a la espera de una lluvia que parecía posible, pero que nunca terminó de llegar con la intensidad suficiente como para cambiar por completo el desarrollo de la carrera. Esa decisión le permitió al argentino escalar momentáneamente hasta el 4° puesto, aunque luego, tras su paso por boxes, regresó a la pista en la 8ª posición.

A partir de ahí, su tarea fue tan simple como difícil: no cometer errores. Colapinto defendió su lugar con solvencia, mantuvo un ritmo consistente y evitó involucrarse en maniobras innecesarias en una carrera donde el error ajeno estaba a la orden del día. La sanción posterior a Leclerc terminó de convertir su actuación en un resultado histórico: 7° lugar y seis puntos para Alpine.

Antonelli ganó otra vez y Colapinto confirmó su crecimiento

En la punta, Kimi Antonelli volvió a imponer su momento arrollador. Pese a algunos problemas mecánicos y a sus quejas por el comportamiento de los neumáticos, el italiano sostuvo la presión y consiguió su tercera victoria consecutiva. El triunfo, sellado con la bandera de cuadros bajada por Rafa Nadal, lo afirma como líder del campeonato y como una de las grandes figuras de la temporada.

Lando Norris y Oscar Piastri completaron el podio en una carrera que dejó consecuencias importantes en la pelea de arriba, pero también en la zona media. Para Alpine, el resultado de Colapinto representa una señal fuerte: el equipo empieza a consolidarse como el quinto mejor de la parrilla y el argentino aparece cada vez más cómodo en ese contexto.

Miami fue una prueba de resistencia, concentración y madurez. Colapinto no necesitó una maniobra espectacular ni una carrera perfecta desde lo estratégico para dejar una marca. Le alcanzó con algo igual de valioso en la Fórmula 1: correr sin errores cuando casi todos alrededor los cometían. En un domingo impredecible, el argentino volvió a responder y firmó su mejor resultado desde que llegó a la categoría.