El plan maestro de Binotto: La fecha exacta en la que Audi quiere reinar en la Fórmula 1

El desembarco de Audi en la Fórmula 1 ha sido uno de los proyectos más ambiciosos y comentados de la parrilla actual. Tras tomar el lugar de Sauber en el campeonato, la marca de los cuatro aros ha completado un arranque estable. Sin embargo, su director, Mattia Binotto, tiene la mirada puesta mucho más allá de los resultados inmediatos y ya ha fijado la fecha exacta para ver a Audi pelear por el campeonato mundial.

Transcurridas las primeras nueve rondas de la temporada, la escudería alemana marcha novena en el campeonato de constructores con seis puntos, todos ellos conseguidos por el joven talento y debutante Gabriel Bortoleto. Aunque su experimentado compañero de equipo, Nico Hülkenberg, aún no ha podido sumar, el rendimiento del monoplaza ha mostrado destellos de solidez con apariciones constantes en la Q2 y hasta tres clasificaciones históricas a la Q3.

Objetivo 2030: «Primero tenemos que construir el pastel»

Para Binotto, el panorama actual es solo la superficie de una estructura colosal que se prepara para el próximo gran cambio reglamentario. El plan estratégico está diseñado a largo plazo, utilizando los primeros años como una rampa de lanzamiento.

«De hecho, nos hemos fijado un objetivo que se extiende mucho más allá. Nuestro objetivo es 2030: queremos construir un equipo capaz de competir por el campeonato mundial», reveló Binotto en una entrevista exclusiva con Motorsport. «Sabemos que habrá hitos importantes a lo largo de este viaje. El primero, para nosotros, probablemente será 2028, cuando esperamos dar un nuevo salto de calidad».

El jefe de la escudería restó dramatismo a la falta de podios iniciales: «Veo los primeros años principalmente como temporadas de construcción, en lugar de años juzgados únicamente por los resultados de las carreras. En este momento, lo que más me interesa es ver crecer la empresa. En la pista trabajan poco más de cien personas, pero entre bastidores hay alrededor de 1.400 trabajando cada día en el chasis y la unidad de potencia. A veces la gente solo mira al equipo en la pista, pero esa es la parte visible. La pista es la guinda del pastel. Pero primero, tenemos que construir el pastel».

El dilema del Audi R26: Un chasis de punta y un motor rezagado

El análisis de telemetría ya ha dejado claro dónde se encuentran las virtudes y los defectos del monoplaza. El gran dolor de cabeza actual es la unidad de potencia. Durante el último Gran Premio en Silverstone, tanto Bortoleto como Hülkenberg quedaron notablemente retrasados en las trampas de velocidad máxima (*speed traps*) de la clasificación.

Los datos oficiales del sistema de compensación ADUO de la FIA confirmaron que, en términos de potencia de combustión pura (ICE), el motor Audi se encuentra más de un 4% por detrás del punto de referencia que marca Red Bull Ford. Esta brecha reglamentaria le otorga a la marca alemana dos «tokens» o fichas de actualización de emergencia para meterle mano al motor.

A pesar de este déficit en las rectas, el optimismo se mantiene intacto gracias al rendimiento aerodinámico. El propio Bortoleto aseguró que el chasis de Audi ya se encuentra a la par de potencias como Mercedes.

«Lo que perdemos en las rectas, lo recuperamos en las curvas»

Binotto confía plenamente en que la inversión técnica dará sus frutos en el corto plazo: «En cuanto a la unidad de potencia, no me sorprende. Sabía que empezaríamos un poco tarde porque estamos adquiriendo habilidades y conocimientos completamente nuevos. Es un proyecto a largo plazo y estoy convencido de que Audi tendrá un motor de primer nivel dentro de un par de temporadas».

«En cuanto al chasis, sin embargo, estoy muy satisfecho. Empezamos a construir este proyecto hace un par de años y hoy vemos los primeros resultados. Lo que este equipo ha podido lograr ya es un gran éxito y me da confianza. Significa que tenemos las personas adecuadas», añadió con orgullo.

Para cerrar, el ingeniero italiano lanzó una advertencia al resto del paddock: «Siempre es difícil determinar si hoy estamos cuartos o quintos en competitividad, pero basta con escuchar los comentarios de los pilotos de otros equipos. Todos reconocen que nuestro coche es muy fuerte en las curvas. Esto también se puede ver en el análisis de los datos: lo que perdemos en las rectas, lo recuperamos en las curvas».