«¿Cómo pudimos aceptar esto?»: Carlos Sainz estalló por el grave problema que arruinó a los F1 en Spa

El Gran Premio de Bélgica encendió las alarmas rojas en el paddock de la Fórmula 1, y no precisamente por la estrategia de carrera. Carlos Sainz lanzó una durísima y fulminante crítica contra el rendimiento de los actuales monoplazas, apuntando directamente a las polémicas regulaciones técnicas implementadas en 2026 y cuestionando con severidad las decisiones que se tomaron en los escritorios de la categoría hace unas temporadas.

Aunque las quejas por la gestión de la energía de los motores híbridos venían haciendo ruido, los exigentes trazados de Silverstone y Spa-Francorchamps terminaron por desnudar las peores limitaciones del reglamento. Las largas rectas y las curvas de alta velocidad de la mítica pista belga dejaron a los monoplazas sin margen de maniobra para cargar sus baterías, provocando una alarmante pérdida de potencia en plena aceleración.

La alarmante caída de velocidad: 50 km/h menos en las rectas

Los datos de telemetría exponen una realidad preocupante en la pista. Al final de la mítica curva de Blanchimont, los coches de esta temporada llegan a perder alrededor de 50 km/h de golpe, simplemente porque el sistema MGU-K se queda sin energía eléctrica en el momento más crítico.

La comparación con años anteriores es demoledora. Al contrastar la vuelta de pole position que logró Lando Norris la temporada pasada frente al tiempo de Kimi Antonelli en 2026, los autos actuales transitan la emblemática curva de Pouhon a 40 km/h por debajo del ritmo anterior. La falta de despliegue eléctrico obliga a los equipos a cuidar la batería en las zonas de alta velocidad, transformando por completo la experiencia de conducción.

Sainz admitió que intenta medirse para no dañar la imagen de la categoría, pero su indignación terminó saliendo a la luz:

«Creo que nadie está disfrutando de la vuelta de clasificación tanto como lo hacíamos el año pasado. Está claro que hemos perdido bastante con estos autos en Spa. No quiero seguir menospreciando mi propio deporte porque no va a servir de nada, todos sabemos que esto no es lo suficientemente bueno. Esto necesita cambiar y va a evolucionar. Pero lo que digo es: quien haya visto estas simulaciones en 2022 o 2023, las haya mirado y haya dicho ‘¿cómo podemos siquiera aceptar eso?’, necesita revisar urgentemente lo que sucedió allí, porque esto nunca debió permitirse».

Lewis Hamilton se sumó a las críticas: «No sé quién tomó la decisión, pero aún conserva su trabajo»

El piloto de Williams no está solo en este reclamo. Al escuchar las declaraciones del español, el propio Lewis Hamilton coincidió plenamente en que el problema era evidente desde el primer boceto técnico de las reglas, lanzando un dardo teñido de ironía hacia las autoridades de la FIA y la FOM.

«No es bueno en las rectas, aunque en las curvas los autos se sienten geniales. Lo que pasa es que en la línea recta la sensación no es nada agradable. Estoy bastante seguro de que lo vimos venir de inmediato. No sé quién tomó la decisión final, pero sea quien sea, todavía conserva su trabajo», disparó con acidez el heptacampeón del mundo.

El peligro latente de la primera vuelta en Spa

Mirando hacia la carrera, donde largará desde una incómoda 14ª posición al lado de un penalizado Lando Norris, Sainz anticipó un inicio caótico y sumamente impredecible debido a la entrada en acción de la aerodinámica activa en pelotón.

«Va a ser un gran desafío. La primera vuelta va a ser sumamente complicada subiendo por Eau Rouge con el modo de línea recta (SLM) activado y con todo lo que sucede allí con los autos tan juntos. Habrá que estar muy despierto, ser inteligente y saber jugar las cartas», concluyó el piloto madrileño, esperando que la máxima categoría tome nota de un error reglamentario que le ha quitado brillo al espectáculo.