A Mercedes se le concede el derecho de revisión de la sanción a George Russell en el GP de Mónaco

El resultado del Gran Premio de Mónaco vuelve a estar en el ojo del huracán. La FIA ha confirmado oficialmente que acepta la petición de Mercedes para ejercer el derecho de revisión sobre las sanciones aplicadas en el emblemático circuito urbano. Esta decisión llega tras el impactante éxito de Alpine la semana pasada, escudería que logró anular por completo los castigos impuestos a Pierre Gasly por exceso de velocidad en el pitlane.

Este nuevo frente legal mete de lleno a la Fórmula 1 en un laberinto reglamentario que mantiene la clasificación del gran premio como provisional, abriendo la puerta a un nuevo baile de posiciones en los despachos.

Un fallo de medición que lo dinamitó todo

El origen del caos radica en una cadena de sanciones aplicadas durante la carrera por exceder el límite de 60 km/h en la calle de boxes. Gasly recibió dos penalizaciones de cinco segundos que le bajaron del podio directamente hasta el séptimo puesto. Sin embargo, Alpine demostró ante los comisarios que el sistema de cronometraje oficial de la FOM estaba mal configurado y que la distancia calculada para uno de los sectores del pitlane de Mónaco era incorrecta.

Al reconocerse el error de software, la FIA anuló los castigos del francés y le devolvió la tercera posición. Una resolución que, lógicamente, ha provocado un efecto dominó con las quejas del resto de los equipos afectados bajo las mismas circunstancias.

El calvario de George Russell y el «frente» contra Antonelli

Mercedes busca ahora hacer justicia con George Russell, quien vivió un auténtico calvario en Mónaco debido a los comisarios. El británico recibió primero una sanción de cinco segundos por el supuesto exceso de velocidad. Al intentar cumplirla en su parada, el equipo cometió un error de procedimiento según la FIA, lo que derivó en un drástico *drive-through* que arruinó por completo su carrera.

Russell pasó de sumar buenos puntos a marcharse de vacío del Principado, un golpe durísimo en su casillero del mundial y, especialmente, en su lucha interna contra su joven compañero de equipo, Kimi Antonelli. Aunque la audiencia formal se celebrará este sábado para evaluar si Mercedes aporta un «elemento nuevo y significativo», el reconocimiento público del fallo de cronometraje por parte de la FOM juega totalmente a favor de las flechas de plata.

McLaren y Red Bull se suman a la guerra de protestas

Mercedes no está sola en esta batalla jurídica; el paddock se ha dividido por el caos de los comisarios:

  • McLaren pasa al ataque: La escudería de Woking confirmó una protesta formal el martes tras ver cómo la restitución de Gasly hacía caer a Oscar Piastri de la cuarta a la quinta plaza final. A diferencia del de Alpine, Piastri sí cumplió su penalización durante el evento, viéndose doblemente perjudicado.
  • Red Bull presiona en la sombra: Aunque no hay confirmación oficial, se da por hecho que los de Milton Keynes también han impugnado la decisión con el objetivo de devolver al tercer cajón del podio a Isack Hadjar. El piloto de Red Bull había heredado el trofeo tras la carrera antes de que se lo devolvieran a Alpine.

La FIA dividirá la sesión de este sábado en dos fases reglamentarias: primero determinará si las pruebas de Mercedes son válidas y, de ser así, se juzgará el fondo del asunto. Lo que es seguro es que el mundial se juega tanto en el asfalto como en las oficinas de los comisarios.