La Fórmula 1 avanza a pasos agigantados hacia una transformación sin precedentes. La organización del campeonato ha revelado un histórico informe que confirma una **reducción del 12% en sus emisiones de carbono durante 2025**, consolidando su ambicioso plan de recortar a la mitad su huella medioambiental para el año 2030.
El objetivo final es alcanzar el estatus de «Net Zero» (Cero Emisiones Netas). Para lograrlo en un saturado calendario de 24 carreras, la F1 recortará el 50% de sus emisiones directas respecto a los niveles de 2018 y compensará el resto mediante un riguroso programa verificado por expertos internacionales. El último balance sitúa las emisiones totales en 148.805 toneladas de CO2, un descenso drástico frente a las más de 168.000 registradas el año anterior.
Adiós a los viajes constantes: Las medidas que cambian el paddock
Los mayores avances se han logrado gracias a la transición de las fábricas de los equipos hacia energías 100% renovables, pero el verdadero desafío reside en los viajes globales. Para frenar el impacto del transporte masivo, la Fórmula 1 ha puesto en marcha una serie de medidas de choque:
- Combustibles revolucionarios: Se ha duplicado la inversión en Combustible de Aviación Sostenible (SAF) y se ha comenzado a financiar el uso de combustibles marítimos ecológicos para los cargamentos.
- Adiós a los generadores tradicionales: En todas las carreras europeas, el paddock ya se alimenta exclusivamente mediante una combinación de energía solar y aceite vegetal hidrotratado (HVO).
- Operaciones en remoto: Se ha reducido drásticamente la cantidad de carga física enviada a los circuitos, gestionando gran parte de las transmisiones televisivas desde bases fijas.
Centros regionales y carreras «hermanadas»: El nuevo mapa de la F1
El plan de la FOM (Formula One Management) para los próximos años alterará por completo la logística de las escuderías. La organización obligará a basar a parte del personal de los equipos en **centros regionales estratégicos**, prohibiendo la práctica habitual de volar de ida y vuelta al Reino Unido entre cada gran premio. Para 2030, el objetivo es eliminar el 50% de las transmisiones y la carga actual de las rutas aéreas.
Además, la verdadera revolución llegará al calendario de carreras. A partir de la temporada 2026, entrará en vigor una racionalización total del mundial. Un ejemplo clave de esta nueva estrategia será el «hermanamiento» obligatorio de Grandes Premios geográficamente cercanos, como **Montreal y Miami**, evitando que la F1 cruce el océano Atlántico de forma innecesaria en cuestión de semanas.
«La sostenibilidad sustenta cada decisión que tomamos. Estas iniciativas demuestran que las operaciones sostenibles no solo son posibles a escala global, sino que pueden realizarse sin comprometer el rendimiento, la ambición o el espectáculo que definen a la Fórmula 1», declaró Ellen Jones, directora de ESG de la F1.

