Ferrari anunció el jueves una extensión de contrato plurianual con su piloto estrella, Charles Leclerc, en un acuerdo que asegura su permanencia con la Scuderia por al menos una década en total. A sus 28 años, el piloto monegasco ha decidido jugar la carta de la paciencia: no cuenta con un título mundial en su palmarés y no ha vuelto a subir a lo más alto del podio desde octubre de 2024 en Austin. Sin embargo, su convicción es absoluta: «Creo en este equipo», afirmó.
En la antesala de su gran premio de casa en Mónaco, Leclerc concedió su primera entrevista exclusiva a Autosport para desglosar los motivos, tanto racionales como emocionales, que lo llevaron a firmar su tercera ampliación de contrato con el equipo de Maranello.
Una evaluación racional más allá del amor por Ferrari
Al ser cuestionado sobre si esta renovación requirió más reflexión que las anteriores, Leclerc fue contundente en señalar que la decisión no se tomó con el corazón a ciegas, sino bajo un análisis detallado del proyecto técnico actual:
«Creo que cada renovación siempre se considera cuidadosamente y esta no fue diferente. El factor principal es creer en el proyecto. En cuanto al amor que tengo por este equipo, eso ya no es algo que deba cuestionar. Luego está Fred (Vasseur): tenemos una relación única y tengo gran confianza en que él es la persona adecuada para llevar a Ferrari de nuevo a la cima».
Leclerc admitió la realidad deportiva actual de la temporada, reconociendo que se encuentran por detrás de Mercedes, pero destacó el cambio de mentalidad que se respira en la fábrica:
- Innovación en Maranello: «Veo mucha innovación. Hay un grupo que se esfuerza mucho, que intenta pensar diferente al pasado, incluso fuera de lo común».
- Nuevas soluciones técnicas: «Hemos visto nuevas soluciones en el coche y eso me dio aún más confianza, convenciéndome de que este es el equipo en el que quiero estar».
Las alternativas del mercado y el rol de Nicolas Todt
A pesar de ser uno de los nombres más cotizados de la parrilla, el monegasco reveló que nunca evaluó seriamente abandonar la estructura italiana, dejando esas tareas comerciales en manos de su mánager, Nicolas Todt:
«Realmente nunca he considerado alternativas. Ciertamente ha habido conversaciones, porque después de 10 años en este paddock se construyen relaciones que van más allá del ámbito profesional… pero puedo confirmar que esos temas le preocupan mucho más a Nicolás que a mí. En lo que a mí respecta lo que quería hacer siempre ha estado muy claro».
Respecto al apodo de «Señor Ferrari» que le otorgó Lewis Hamilton el año pasado, Leclerc desestimó la idea de que quedarse en Maranello signifique permanecer en una «zona de confort»:
«La zona de confort nunca ha sido parte de mi razonamiento a la hora de tomar decisiones. Sería un error elegir dónde alojarse simplemente porque se siente cómodo. Lo que quiero es ganar. Siempre lo he dicho y lo que realmente quiero es ganar de rojo».
El futuro a largo plazo: ¿Fórmula 1 hasta los 45 años o la familia?
Al finalizar su nuevo acuerdo, Leclerc habrá completado 11 temporadas en la máxima categoría (10 de ellas vestido de rojo) y apenas tendrá 31 años de edad. Al ser consultado sobre la longevidad de su carrera profesional, Charles admitió que sus prioridades personales podrían evolucionar en el mediano plazo:
«Hoy es difícil tener una visión clara del futuro, imaginar cómo me sentiré dentro de dos, tres, cinco o diez años. La Fórmula 1 siempre ha sido lo más importante en mi vida, pero también soy una persona que ama la familia y hoy no sé cuál será mi situación. Podría haber aspectos que influyan en mi perspectiva general, como tener hijos, por ejemplo».
A pesar de esto, el piloto no oculta su pasión actual: «Si me preguntas qué pienso hoy, te diré que correría en Fórmula 1 hasta los 45 años. Pero no quisiera estar tan seguro y de vez en cuando cambiar de opinión dentro de tres años».
De aprendiz de campeones a futuro líder del garaje
Durante su estadía en Ferrari, Leclerc ha compartido garaje exclusivamente con pilotos de gran experiencia y renombre mundial, pasando por Sebastian Vettel, Carlos Sainz y el propio Lewis Hamilton. El monegasco asume con madurez que el paso del tiempo eventualmente lo convertirá en el referente veterano de la escudería:
«El tiempo pasa para todos, incluyéndome a mí. Ese momento llegará y creo que será una motivación extra. Siempre me ha motivado competir contra los mejores del mundo y he tenido la suerte de aprender de compañeros muy fuertes. Pero tener un piloto más joven a mi lado también estaría perfectamente bien».
Aunque reconoce que le genera cierta frustración no tener más victorias o un campeonato mundial en su palmarés, Leclerc mantiene una profunda gratitud hacia la estructura que lo formó desde la Ferrari Driver Academy: «Si Ferrari no hubiera creído en mí, no sé si estaría aquí ahora. Eso es muy importante para mí… Espero que las victorias y el título mundial sucedan pronto».
Para cerrar, de cara al fin de semana en Montecarlo, Charles dejó claro cuál es su máxima expectativa si logra romper su racha y conquistar su carrera de casa el domingo por la noche: «Espero sumergirme en el puerto. Ese es el objetivo. ¡Pero sobre todo espero arrojar a Fred al mar también!».


