Pierre Gasly finalmente recibe el trofeo del GP de Mónaco tras la polémica apelación de Alpine

El Gran Premio de Mónaco se corrió en las calles a principios de junio, pero se ha terminado de definir en los despachos semanas después. En un giro dramático y poco común en la Fórmula 1 moderna, Pierre Gasly ha recuperado oficialmente su tercer puesto y el trofeo del podio del Principado. El piloto francés de Alpine posó feliz en sus redes sociales con el galardón, cerrando —a medias— un caótico capítulo reglamentario.

El origen del conflicto se remonta a la carrera de Montecarlo, donde Gasly cruzó la meta en una brillante tercera posición. Sin embargo, los comisarios le impusieron dos penalizaciones de cinco segundos por exceso de velocidad en el pitlane, relegándolo al séptimo lugar. Aquella decisión subió al podio de manera provisional a Isack Hadjar, el joven talento de Red Bull. Pero Alpine no se quedó de brazos cruzados.

El error de 77 centímetros que lo cambió todo

La escudería de Enstone activó con éxito el denominado ‘Derecho de Revisión’. Para sorpresa de la FIA, el equipo aportó una nueva evidencia tecnológica que no estuvo disponible durante la carrera: una discrepancia de 77 centímetros en las líneas de medición del sistema de cronometraje del pitlane de Mónaco.

Ante este error de calibración del circuito, la FIA no tuvo más remedio que rectificar, anular las sanciones y restaurar la clasificación original, obligando a Red Bull a devolver el trofeo físico para que este viajara directamente a las manos de Gasly.

«¡¡¡El trofeo de Mónaco encontró su camino a casa!!! ¡¡Feliz día, feliz vida!!», celebró el piloto francés en su cuenta de Instagram junto a las imágenes del recuperado galardón.

Se desata una nueva guerra: McLaren y Red Bull van al ataque

Aunque Gasly ya tiene el trofeo en sus vitrinas, el caso ha abierto una auténtica caja de Pandora en el paddock. El problema principal radica en el «efecto dominó» de la decisión: el fallo en el cronometraje afectó a más pilotos, pero no todos recibieron el mismo trato.

Pilotos como Oscar Piastri (McLaren) y George Russell (Mercedes) también fueron sancionados por exceso de velocidad en el pitlane debido al mismo error de medición. La diferencia es que ellos cumplieron sus penalizaciones de tiempo durante sus paradas en boxes en plena carrera, lo que alteró por completo sus estrategias y posiciones en pista de forma irreversible.

Por este motivo, McLaren y Red Bull siguen adelante con apelaciones formales ante la FIA, exigiendo explicaciones y compensaciones por la gestión de los resultados restablecidos.

Mercedes se retira de la batalla por el «bien del deporte»

El comunicado de Brackley

Mercedes también había iniciado los trámites para reclamar por los daños causados a la carrera de Russell, aprovechando el fin de semana del Gran Premio de Barcelona para blindar su posición legal. Sin embargo, el equipo liderado por Toto Wolff decidió retirar la solicitud tras mantener conversaciones privadas con los entes reguladores.

«Nuestra posterior discusión colaborativa con la FIA y la Fórmula Uno ha demostrado su determinación de revisar las circunstancias únicas que surgieron en Mónaco y abordar de manera proactiva los factores que las causaron», explicó Mercedes en un comunicado oficial. «Hemos llegado a la conclusión de que continuar con nuestra solicitud no beneficiará a nuestro equipo ni al deporte».

La pelota ahora está en el tejado de la FIA. Mientras Gasly disfruta de su podio, el organismo internacional deberá blindar sus sistemas de medición para evitar que un error de centímetros vuelva a poner en jaque la credibilidad de los resultados en la pista.